Si algún día vuelves…

*Mientras lo lees escucha de fondo Time de Hans Zimmer

Y…
Respira lento, regresa a tiempo.

Nadie sobra cuándo la vida se vislumbra al otro lado. Pese a quien le pese, vaya a quien le vaya… y lo sienta quien lo sienta.

Hay muchas diferencias entre quien siente aveces y quien ama siempre. Quien aprendió a quererte cuándo todo era gris y el color lo ponían de vez en cuando unas risas o un momento de lucidez. Quien aprendió a quererte viendo lo malo, porque lo bueno se encontraba hundido en el fondo de un cajón lleno de momentos amargos. Quien aprendió a quererte sorteando recuerdos y pasado. Quién te quiso, te quiere y te querrá por mucho que hagas para que dejen de hacerlo. Por que quien quiere de verdad todo eso se lo pasa por alto, porque lo esencial y bonito es invisible a los ojos… porque solo se siente, se percibe y se demuestra de manera incondicional.

Cuerpo a tierra, mente al suelo… porque la vida es eso que pasa mientras nosotros hacemos otros planes.

¿No te ubicas?
Pues…

Si algún día vuelves, tu sitio seguirá intacto, porque de la gente importante siempre queda el sitio, el hueco y el espacio.
Si algún día vuelves… lo único que habrá pasado será el tiempo. Seremos más nosotros, menos otros y más dos, que no uno y a medias.
Si algún día vuelves todo seguirá igual, porque contigo nunca hay guerras ni conflictos. Contigo hay ganas, tiempo y espacio en los pulmones que es llenado con solo respirar. Si algún día vuelves no habrá incendios, ni cenizas, ni arboles quemados, ni otros caídos por la fuerza del viento o del agua que todo lo arrastra y todo se lo lleva.

Porque si algún día vuelves mi brazo estará extendido y mi mano abierta. Sin rencores, sin reproches y sin orgullo… porque nada de eso soy capaz de escribirlo en la misma frase donde aparezca tu nombre.

Si algún día decides volver, la ventana siempre queda abierta y la puerta arrimada, porque juré que pese a todo y pese a nada tu sitio no te lo quitaría nadie. Porque lo importante es esencial e invisible a los ojos, porque el espacio te lo da el tiempo y las ganas y porque lo verdaderamente importante tiene el cartel de “lugar reservado eternamente”.

Respira lento,
Regresa a tiempo,
Que yo de quererte, valorarte, cuidarte y respetarte…
No me arrepiento.

Fdo: Pijirila

Roto

Rotos, en pedazos y ardiendo por dentro. Cosas por el suelo y miles de momentos que con el zas de unas palabras mal dichas en un momento inapropiado, hacen que lo poco o lo mucho, se esfume como por arte de magia.

Magia rota… por el poco valor que no se le da a la vida. Nadie es más que nadie, ni menos que nada… pero todo esta roto y perdido. Perdido como un barco a la deriva, como un ser sin hogar con el corazón roto por la poca delicadeza de quien no valora, no contempla y no agradece.

Roto por dentro y por fuera, roto en cien mil pedazos donde recomponer y pegarlos será el trabajo de miles de momentos. Momentos que no serán nada, que se quedarán de momento en malos recuerdos por quien lo da todo dejándose la piel y el alma y en la otra orilla de la guerra alguien a quien no conoces ni reconoces.

Calma en el alma, nunca llovió que no escapara y si la vida es un baile, bailemos… pero sin pisar los sueños ni los sentimientos de nadie, porque nadie es mas que nadie, ni menos que nada y por que en esta vida hay ciertas guerras que no se luchan, porque ni se pierde ni se gana, solo se aprende… porque tu sitio te lo da la vida, tus actos y tus acciones. Porque tu sitio no debería quitártelo nadie cuando a base de cariño, comprensión, afecto y dedicación te lo has ganado a pulso… pero calma en el alma, buena vida y buen camino, diferentes, sí, caminos diferentes. No caminamos al mismo paso, ni al mismo tiempo, ni caminamos juntos, ni mucho menos ya de la mano. Si las cuestas son pesadas, suerte… coge aire y coge fuerzas porque ahora te toca caminar solo. Antes tres paso por detrás… ahora caminos diferentes.

Buena vida, buen camino y mucha suerte… que todo lo bueno te llegue, te cuide y te acompañe y si el destino algún día nos vuelve a cruzar recuerda que la palabra que nos definió siempre era la contraria a enemigos.

Inicio con Re

La vida se empeña en darnos siempre donde mas nos duele, dice que por aprendizaje y yo aveces pienso que por una extraña conjugación de poderes que lo único que hace es hacernos más daño del que merecemos.

Un castillo de cartas que por un golpe de viento que no debería haberse nunca producido,  porque daban tiempo tranquilo, te desmorona todo lo que con esmero y esfuerzo llevas construido durante muchos años. Construcciones para disfrutar, para vivir y revivir.

Así que solo queda reponerse. Afrontar la vida según viene, con las cosas buenas que ella nos depara y con un aprendiendo de las malas, por si vuelves a tropezar con una piedra, o si el viento vuelve a soplar de levante o de poniente… que ni siquiera te despeine…

Y reiniciar… reiniciar la vida, reiniciar los tiempos y reiniciarnos por dentro. Ubicarnos y aprender a vivir con esa nueva ubicación. Poner orden, sentido y realidad y también tiempo, tiempo al tiempo… tiempo que ordena y ubica.
Porque de los reinicios saldrán nuevos caminos y nuevas prioridades. Seguro que alguna piedra más con la que tropezar o saltarla a golpe de pértiga y cariño nuevo, porque dentro de cada reinicio hay un inicio, una nueva oportunidad, un nuevo camino que andar, ya sea sólo o de la mano de un igual.
Iniciar de cada reinicio una vida llena de cien mil cosas increíbles, porque lo increíble no son las cosas que nos pasan sino quien las hace únicas e irrepetibles. Seguir estando y esperar… porque la vida es de quien se repone y anda y de quien apostado sentado en un banco espera verte llegar y caminar… caminar más lento o más rápido para encontrarte en algún momento del inicio del reinicio de la vida.

Tiempos de guerra

Tiempos donde todo anda al revés o al derechas discontinuo.
Tiempos donde la vida se da la vuelta y quien intenta ponerla en sentido se lleva un sin razón.
Tiempos donde parece que todo molesta, que valorar esta sobre dimensionado y que te consideren parte importante del cuento acaba siendo un sueño sin cumplir.
Tiempos donde amar nos queda grande, pequeño o sin nada.
Tiempos de crisis donde importa más un billete en la cartera que un montón de sueños por cumplir.
Tiempos donde quien alegra y acompaña siempre sale mal parado y quien destruye y retuerce acaba siempre puesto en un altar.
Tiempos donde valorar quien te cuida y te quiere queda para tiempos de guerra.
Tiempos donde el tiempo pasa, el cuerpo cansa y la mente se agota, porque aveces las prioridades no las da la vida sino las pones tu mismo. Donde sentirte fuera de todo está a la orden del día y donde te sientes sobrar hasta cuando igual no lo haces. Donde das sin esperar recibir nada y si algún día recibes ese día se convierte en fiesta permanente.

Miles de sentimientos encontrados donde el corazón te dice aguanta, la mente te dice calma y el cuerpo no aguanta más patadas. Miles de motivos por los que luchar y con cada golpe se te desmoronan como un castillo de naipes. Miles de razones por los que no tirar la toalla y por las noches empapamos la almohada de lagrimas desordenadas.

Miles de te quieros que se dicen en voz baja con la voz entre cortada de tanto desplante y con la certeza de que lo importante es volverte fuerte de corazón sin perder la ternura en el alma porque en mis tiempos no se quiere a ratos ni a los pocos… se quiere con un para siempre todos los días de mi vida.

No me arrepiento

No me arrepiento de cada bonito detalle, ni me arrepiento de cada “Que tal estas”.
Tampoco lo hago de cada noche en vela digiriendo tus pesares que acabaron inevitablemente también siendo míos.
Tampoco me arrepiento de las culpas… ni de esa mala contestación sin querer.
No me arrepiento de todos los “buenos días” que yo dije primero.

No me arrepiento de empujarte cuesta arriba cuando muchas veces yo no podía ni con mi cuerpo ni con mi alma.
No me arrepiento de ser, estar y permanecer siempre a tu lado, porque lo volvería ha hacer un millón de veces más… y es que no me arrepiento de ser el último vagón del tren de tu vida y de tus prioridades.

¿Sabes porque no me arrepiento? porque de lo bueno uno nunca se arrepiente, aún sabiendo que para ti, ni se es, ni se está y si se permanece es sólo por ratitos, pero aunque sean poquitos, los que nada tenemos con poco nos conformamos para ser feliz.

Dicen que la vida está hecha de cada instante que vivimos y que conformamos un todo gracias a las sonrisas de la gente que tenemos cerca y quereremos. Somos lo que somos gracias a aprender en la vida que nada es cuestión de prioridades sino de corazón, porque por una sonrisa tuya… la vida es bella porque tu estas en ella.

El día que te merezca…

Cuándo llegará el día que yo te merezca…
Cuándo llegará el día que merezca tus ganas de vivir y tu sonrisa diaria.
Cuándo llegará el día que yo merezca tus manos y incluirme en tu manera tan bonita de ver la vida.
Cuándo llegará el día que merezca tu manera de querer y de amar, tan bonita y tan especial a la vez.
Cuándo llegará el día que me merezca caminar la vida de tu mano.
Cuándo llegará el día que me merezca tu vida y compartir la mía contigo, formando una que se pierda en la eternidad.
Cuándo llegará el día que te merezca despertar a mi lado en la cama, soñarte despierta, vivirte dormida.

El día que te merezca seré una persona increíble. El día que te merezca seré, de lo bueno, lo mejor. Me admirarás casi tanto como yo te admiro. Todo eso el día que yo te merezca, todo eso el día que me des la oportunidad de merecerte algo como yo.
El día que te merezca habré hecho tanto por ti como lo que tú ya has hecho por mí.
Y es que el día que te merezca, al resto del mundo que le den.
El día que te merezca no te soltaré jamás… porque el día que te merezca por fin serás el primero en todas las listas de mi vida.
El día que te merezca volaremos con solo mirarnos y disfrutaremos de la vida tal y como a ti te gusta… porque todo lo que tu decides en la vida a mi me viene de perlas y con gusto.
El día que te merezca nunca más vas a sentirte solo, porque yo siempre estaré a tu lado… pero eso será el día que yo te merezca.
Porque el día que te merezca mi vida llevará tu nombre y mi cama tu olor cada noche.
Porque el día que te merezca nos enfadaremos muy poco y sabremos perdonar. Porque el día que te merezca gritaremos en casa pero solo de alegría, porque nos besaremos  entre 1 y 1000 veces al día. Porque el día que te merezca reiremos a carcajadas y nos abrazaremos muy fuerte. Porque el día que te merezca sonreiremos cada día y solo lloraremos de emoción.

El día que te merezca se acabaron las penas y las tristezas que saldrán por la ventana porque por la puerta entraran maletas cargadas de sueños y de miles de proyectos juntos, maletas llenas de cosas bonitas porque el día que te merezca la vida para mi ya habrá merecido la pena, porque soñarte es mi vida y tenerte mi sueño.

Porque el día que nos merezcamos seremos nuestro TODO, nuestro MÁS y nuestro SIEMPRE.

Amores

Amores de antes, quererse antiguo.
Amores que no son de quita y pon, sino que son de pon pero para toda la vida y que no me faltes.
Amores de conversaciones, de dos mil planes juntos. Amores de primavera, donde superemos los otoños, veranos e inviernos acurrucados en la cama.
Amores donde sumemos tiempo al tiempo, años a los años y cada minuto a tu lado valga el doble.

Amores de arreglar y no tirar, amores de pasear por la vida de la mano y si uno se cae el otro está para levantarlo.
Amores de un para siempre contigo en la boca. Amores de compartir y decidir juntos las cosas.
Amores de crecer cada día más y más y también amores de soñarnos cada día despiertos.
Amores de sorpresas por que sí, sin tener un día concreto.
Amores de discutir y arreglar. Amores de los que piden perdón y terminan en la cama perdonándose de verdad.
Amores de sofá, peli y manta los sábados. Amores de un te voy a buscar al salir de trabajar y nos vamos a cenar.
Amores de besos, caricias y miles de te quieros, cargados de quiero pasar la vida a tu lado.
Amores de compartirlo todo y mirarse a los ojos y saber que nos pasa.
Amores de ponernos la piel de gallina con solo rozarnos y ponernos también por encima de todo y por debajo de nadie.
Amores de los que sienten con solo rozarse con un pásame el azúcar.

Amores de vamos porque la vida es vida, porque el tiempo es tuyo y porque nada es sino es contigo.